Poesía

Hans Reyes P. | ➜

*

Ahora que la pradera es humo,
más quiero abrazarme a ella.

*

Dejo aquí mi desesperación. Enciendo estas lágrimas sobrantes para que alumbren mi paso. Quito la piel de mi cuerpo muerto para curtirme, como las serpientes, con una nueva capa que me proteja de las dudas venideras. Muelo mi corazón y me tejo con sus venas un collar que me da fuerza. Nada será en vano.

*
Recuesta un momento tu alma exhausta en mis hombros vencidos, toma su último esfuerzo, su último calor, duerme un poco y sueña. Nada ha terminado. Déjame velar unas horas con mi frente sobre tu cabello; imaginemos un mundo juntos, sin heridas; imaginémonos sin este cansancio, caminando por una carretera sin fin, como si aún pudiéramos forzar la vida. Abrázame cuando te asustes pero no alejes tus ojos de los míos, lo que en ellos ves es lo que tú eres. Ten el valor de mirarte.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s