La ciudad en escena: un croquis hacia Bolaño

Cuauhtémoc Camilo elabora una reseña crítica de 609 páginas después y con el hígado hecho pedazos, obra de teatro basada en Los detectives salvajes de Bolaño.

Por Cuauhtémoc Camilo | ➜

609 páginas después y con el hígado hecho pedazos, pieza de Alejandro Flores Valencia resulta curiosa tanto en términos escénicos como reflexivos. Y es que la tentativa es meter a la ciudad en la escena. No como protagonista o ambientación, sino como alegoría de experiencia y fantasmagoría histórica: un mapeo literario de la ciudad en la que se superponen el DF de 1976 y la CDMX de nuestros días. La ciudad no es representada sino interferida a partir del recuerdo colectivo, referencias históricas y vivencias personales de los asistentes.

El despliegue de las voces (re)cuenta la trayectoria de Bolaño por el DF, mediante juegos de espejos narrativos con el presente, traza rutas de existencia reconocibles para los presentes de manera se tiene la sensación de estar y no estar en el teatro, e incluso, de volver al ambiente producido en la novela (para los afortunados espectadores que llegan a la pieza con el recuerdo de Los detectives salvajes).

La obra es una búsqueda en sí misma, un gesto detectivesco que encuentra no el desierto o el fracaso generacional sino la palabra cercana y directa, la búsqueda es con el otro, alcanzarlo y platicar sobre algo que está en su entorno. En términos escénicos, constituye un ensayo sobre los niveles de diálogo que el público puede entablar indirectamente sobre objeto paralelo, satelital , a través de tensiones corporales, narrativas, espaciales e imaginarias. En ese sentido de entrecruce, de interferencia, la pieza es un dispositivo o instalación que poco a poco se erige sobre los recuerdos de la ciudad, la novela y de las generaciones pasadas y presentes.

Es en ese punto en el que , 609 páginas después y con el hígado hecho pedazos tiene un anclaje (meta)reflexivo. Actores y director, interferidos también por la instalación imaginaria, interpelan sus prácticas y existencia en la ciudad a partir de las pistas dejadas por Bolaño: ¿Qué hay detrás de la ventana, qué hay al asomarse al mundo y verlo en su contundente realidad? y ¿cómo avanzar sin dar la espalda a aquello en lo que se cree, aquello a lo que uno está profundamente anclado? Dos referencias visuales o figuraciones poéticas no verbales presentes en Los detectives Salvajes.

fIN lds

 

Sión

 

El hígado en pedazos, guiño al viscerrealismo (infrarrealismo) poético y a la amistad de Bolaño durante su estancia en México con adolescentes que vivían y escribían con las entrañas, corresponde también con la enfermedad del escritor chileno y se empalma con la rabia contemporánea de habitar un país y una ciudad profundamente desgarrada y desesperanzada. El hígado y no el corazón, puesto en juego al hacer memoria y recapitular qué pasó con aquella generación de jóvenes 40 años después de intentar fraguar una ciudad, un lugar, una certeza que pudieran habitar sin desesperación o miedo, sin tener que abandonarse “sin timón y a la deriva”.

El croquis que traza la pieza tiene varias direcciones, una lleva hacia Bolaño y la literatura, otra hacia la ciudad, sus mutaciones y vidas posibles, otra más hacia la ventana punteada y hacia un camino que se hace de espaldas, como la pieza misma que avanza sin dejar de ver la ciudad, el teatro y a la literatura.

En México, el teatro independiente es un punto de encuentro al que prácticamente se llega por invitación, como si de una pequeña celebración se tratase. Y a esta novela escénica te invita Bolaño y la afición por la literatura, o la Ciudad de México y las historias que ocurren en ella, o bien, la cercanía con el Teatro o con los miembros de la puesta en escena.

En ese sentido,  la pieza es, en cierto modo, un festejo, un llamado al encuentro con la literatura, con la ciudad y con el teatro, aunque el título 609 páginas después y con el hígado hecho pedazos no lo sugiera de inmediato, un encuentro en la capital del país en la que a pesar de las dificultades la escena actual propone y presenta, lo cual tiene su mérito si se considera la presencia de la escena independiente en provincia.

Si bien,  alguna reseña, revista, amigo o la combinación de todo lo anterior también podría llevarnos a la butaca, lo cierto es que en la escena independiente las temporadas son breves, sin publicidad masiva ni financiamientos cuantiosos, por lo que no hay mucho margen de tiempo para ver una obra o para esperar las críticas o reseñas suficientes para palear la expectativa o seducir a los posibles asistentes.

 

609 páginas después y con el hígado hecho pedazos

Un Teatro (Nuevo León #46, Col. Condesa)

Sábados y domingos de mayo de 2018 (sábados 19:00 hrs, domingos 18:00 hrs)

 

CRÉDITOS

Concepto, dramaturgia, dirección y escena: Alejandro Flores Valencia

Con: Daniela Guillén, Marisol Osegueda, Rodolfo Rodríguez y Rebeca Reyes.

Trabajo corporal: Itzamná Ponce

Diseño gráfico y animaciones: Carlos Villajuárez

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